Mostrando entradas con la etiqueta Silvio Rodriguez. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Silvio Rodriguez. Mostrar todas las entradas

lunes, 6 de febrero de 2012

El reparador de sueños

lunes, 6 de febrero de 2012

viernes, 20 de mayo de 2011

TODO EL MUNDO TIENE SU MONCADA

viernes, 20 de mayo de 2011
Hoy viernes quise compartir con todos esta bella canción de Silvio.



Buen fin de semana y no dejemos de buscar nuestro moncada

viernes, 10 de septiembre de 2010

INVITACION

viernes, 10 de septiembre de 2010
Por Silvio Rodriguez en su blog Segunda Cita:

Creo que la Revolución Cubana dignificó a nuestro país y a los cubanos. Y que el Gobierno Revolucionario ha sido el mejor gobierno de nuestra Historia.


Sí: antes de la Revolución La Habana estaba mucho más pintada, los baches eran raros y uno caminaba calles y calles de tiendas llenas e iluminadas. Pero ¿quiénes compraban en aquellas tiendas? ¿Quiénes podían caminar con verdadera libertad por aquellas calles? Por supuesto, los que "tenían con qué" en sus bolsillos. Los demás, a ver vidrieras y a soñar, como mi madre, como nuestra familia, como la mayoría de las familias cubanas. Por aquellas avenidas fabulosas sólo se paseaban los “ciudadanos respetables”, bien considerados en primer lugar por su aspecto. Los harapientos, los mendigos, casi todos negros, tenían que hacer rodeos, porque cuando un policía los veía en alguna calle “decente”, a palos los sacaban de allí.

Esto lo vi con mis propios ojos de niño de 7 u 8 años y lo estuve viendo hasta que cumplí 12, cuando triunfó la Revolución.

En la esquina de mi casa había dos bares, en uno de ellos, a veces, en vez de cenar, nos tomábamos un batido. En varias ocasiones pasaron marines, cayéndose de borrachos, buscando prostitutas y metiéndose con las mujeres del barrio. A un joven vecino nuestro, que salió a defender a su hermana, lo tiraron al suelo, y cuando llegó la policía ¿con quién creen que cargaron? ¿Con los abusadores? Pues no. A patadas por los fondillos se llevaron a aquel joven universitario que, lógicamente, después se destacaba en las tánganas estudiantiles.

Ahí están las fotos de un marine meando, sentado en la cabeza de la estatua de Martí, en el Parque Central de nuestra Capital.

Eso era Cuba, antes del 59. Al menos así eran las calles de la Centrohabana que yo viví a diario, las del barrio de San Leopoldo, colindante con Dragones y Cayo Hueso. Ahora están destruidas, me desgarra pasar por allí porque es como ver las ruinas de mi propia infancia. Lo canto en “Trovador antiguo”. ¿Cómo pudimos llegar a semejante deterioro? Por muchas razones. Mucha culpa nuestra por no haber visto los árboles, embelesados con el bosque, pero culpa también de los que quieren que regresen los marines a vejar la cabeza de Martí.

Estoy de acuerdo en revertir los errores, en desterrar el autoritarismo y en construir una democracia socialista sólida, eficiente, con un funcionamiento siempre perfectible, que se garantice a sí misma. Me niego a renunciar a los derechos fundamentales que la Revolución conquistó para el pueblo. Antes que nada, dignidad y soberanía, y asimismo salud, educación, cultura y una vejez honorable para todos. Quisiera no tener que enterarme de lo que pasa en mi país por la prensa de afuera, cuyos enfoques aportan no poca confusión. Quisiera que mejoraran muchas cosas que he dicho y otras que no.

Pero, por encima de todo, no quiero que regrese aquella ignominia, aquella miseria, aquella falsedad de partidos políticos que cuando tomaban el poder le entregaban el país al mejor postor. Todo aquello sucedía al tibio amparo de la Declaración de los Derechos Humanos y de la Constitución de 1940. La experiencia pre-revolucionaria cubana y la de muchos otros países demuestra lo que importan los derechos humanos en las democracias representativas.

Muchos de los que hoy atacan la Revolución, fueron educados por ella. Profesionales emigrados, que comparan forzadamente las condiciones ideales de “la culta Europa”, con la hostigada Cuba. Otros, más viejos, quizá algúna vez llegaron a "ser algo" gracias a la Revolución y hoy se pavonean como ideólogos pro capitalistas, estudiosos de Leyes e Historia, disfrazados de humildes obreros. Personalmente, no soporto a los "cambiacasacas" fervorosos; esos arrepentidos, con sus cursitos de marxismo y todo, que eran más papistas que el Papa y ahora son su propio reverso. No les deseo mal, a nadie se lo deseo, pero tanta inconsistencia me revuelve.

La Revolución, como Prometeo (le debo una canción con ese nombre), iluminó a los olvidados. Porque en vez de decirle al pueblo: cree, le dijo: lee. Por eso, como al héroe mitológico, quieren hacerle pagar su osadía, atándola a una remota cumbre donde un buitre (o un águila imperial) le devore eternamente las entrañas. Yo no niego los errores y los voluntarismos, pero no sé olvidar la vocación de pueblo de la Revolución, frente a agresiones que han usado todas las armas para herir y matar, así como los más poderosos y sofisticados medios de difusión (y distorsión) de ideas.

Jamás he dicho que el bloqueo tiene toda la culpa de nuestras desgracias. Pero la existencia del bloqueo no nos ha dado nunca la oportunidad de medirnos a nosotros mismos.

A mí me gustaría morir con las responsabilidades de nuestras desdichas bien claritas.

Por eso invito a todos los que aman a Cuba y desean la dignidad de los cubanos, a gritar conmigo ahora, mañana, en todas partes: ¡Abajo el bloqueo!

sábado, 27 de marzo de 2010

NUEVO TRABAJO DE SILVIO RODRIGUEZ

sábado, 27 de marzo de 2010
El cantautor cubano Silvio Rodriguez, del cual soy un gran admirador, presento su nuevo trabajo discográfico. Durante la conferencia de prensa nos dejo sus reflexiones sobre la revolución. El siguiente articulo fue publicado en Cubadebate. Para los que nos interesa Cuba y respetamos la dignidad del camino independiente y libres que tomaron y aun pagan, las palabras y reflexiones de un artista como Silvio nos sirven a entender mas el actual momento que están viviendo de debate interno sobre los pasos que deben dar para que esa hermosa revolución siga creciendo.
“Tengo más razones para creer en la Revolución, que para creer en sus detractores”, dijo Silvio Rodríguez este viernes durante la presentación de su más reciente disco “Segunda Cita”.


A desencanto, opóngase deseo

En realidad cualquier disco que hubiera hecho en estas fechas lo hubiera dedicado al 50 aniversario de la Revolución, porque el año pasado que fue cuando se terminó el disco y cuando debió haber salido se celebraba ese aniversario.
Se llama Segunda Cita porque hice un primer disco que se llamó Cita con ángeles y, recuerdo en la misma conferencia de prensa dije que veía venir la cita con los ángeles de mi tierra. En el interín hubo otro disco por el medio, porque a veces las canciones se van preparando. Uno va reuniendo material para los discos, buscando las canciones afines con lo que uno quiere decir, cuando tuve eso lo hice y por eso se llama Segunda Cita.
Me parece muy bien que el mundo hable de lo que desee hablar y me parece muy bien que nosotros, los cubanos, hagamos lo mismo. Me parece, siempre me ha parecido, no ahora, muy bien que se amplíe la posibilidad, el acceso a decir, a comentar, a criticar, a opinar, a discutir.
Creo que pertenezco a una generación que se caracterizó justamente por hacer un arte en ese sentido comprometido. Comprometido con eso, con la autocrítica, con la crítica, con el intercambio, con la discusión. Un arte en el que circulaba, que pretendía que circulara el pensamiento a través de él.
Y digo lo mismo, ahora, al cabo de todos estos años -no son 50 pero son ya cuarenta y tantos, 43 ó 44-: me parece muy bien; y para mí país es lo mismo, estoy viendo un poco amplificado últimamente situaciones hacia Cuba y contra Cuba que durante todos estos 50 años las he visto, idénticas. Y en este momento, quizás producto de las características de la tecnología, parece, pareciera, que hay como un consenso superior contra Cuba.
Pero yo, que llevo 50 años viviendo en Cuba, y que conozco todo eso que ha pasado, sigo teniendo muchas más razones para creer en la revolución que para creer en sus detractores.

Profundícese el surco de la huella

Hay un momentico en una canción, que se llama “Sea Señora”, que dice:
A desencanto, opóngase deseo.
Superen la erre de revolución.
Pareciera que quien pregunta la oyó. Claro si suprimimos la “r” de Revolución lo que queda es evolución. A eso me refiero. Es imposible que haya un mundo en semejante estado de reposo, ya sería el mundo de los muertos.
Y no, el mundo es el mundo de los vivos y el futuro es el futuro de la vida. Quizás este disco no sea tan controversial desde el punto de vista del debate internacional, como lo fue Cita con ángeles. Casi todas las canciones de Cita con Ángeles yo las hice en un mes y medio, una cosa así, y fue la conmoción que tuve por la agresión a Iraq, tanto que hubo un momento que tuve que quitar canciones, porque el disco era demasiado sangriento. Sí, sí, yo dije, bueno se van a querer suicidar los que escuchen esto, y tuve que aflojar y poner otros temas para suavizar un poco. Pero lo que decía es que quizás este disco no sea en ese sentido internacionalmente tan controversial, pero yo creo que sí puede ser controversial nacionalmente. Porque es un disco que está prácticamente vuelto hacia nuestra realidad, hacia los problemas de nuestra realidad, los conflictos que todos sabemos que hay, y bueno son ideas que como siempre un cantor lanza para participar de esa manera en el debate.

Sea señora la que fue doncella

Lee el texto de la canción “Sea señora”
Sea señora la que fue doncella.
Hágase libre lo que fue deber.
Profundícese el surco de la huella;
reverdézcanse sol, luna y estrellas
en esa tierra que me vio nacer.
A desencanto, opóngase deseo.
Superen la erre de revolución.
Restauren lo decrépito que veo,
pero déjenme el brazo de Maceo
y, para conducirlo, su razón.
Seguimos aspirantes de lo mismo
que todo niño quiere atesorar:
una mano apretada en el abismo,
la vida como único extremismo
y una pequeña luz para soñar.
Las fronteras son ansias sin coraje.
Quiero que conste de una vez aquí.
Cuando las alas se vuelven herrajes,
es hora de volver a hacer el viaje
a la semilla de José Martí.
Sí, esta es una de las canciones fundamentales. Curiosamente, y volviendo a la posible proyección, o la deficiente posible proyección internacional que pueda tener este disco, justamente las canciones que más hablan de los conflictos nacionales y de la vida de aquí en Cuba, son las que han ignorado las primeras críticas internacionales que ha tenido este disco. Por lo menos en Argentina. Las canciones que no menciona el crítico, son estas. Todas las que hacen referencia al conflicto nacional cubano las omiten, y es que no lo entienden, obviamente.
No es una idea nueva el concepto de reinventar la Revolución. Ha estado vigente siempre, lógicamente, y es cierto que no siempre se ha conseguido. Aveces hemos caído en la retórica, a veces nos hemos adormecido. Yo creo que este es un momento en que sí, la Revolución, la vida nacional, el país, pide a gritos una revisión de montones de cosas, desde conceptos hasta instituciones. Hay muchas cosas que hay que revisar en Cuba, donde he escuchado, siempre extraoficialmente y jamás por supuesto lamentablemente en nuestra prensa, que esas cosas se están revisando. Dios quiera que así sea.

Cuando las alas se vuelven herrajes

Yo creo que sí, que hay responsabilidades por parte del hostigamiento que ha sufrido Cuba, sin dudas, pero también tenemos responsabilidad nosotros. No es solo el hierro que nos mandan de afuera, no no, es como hemos usado ese hierro nosotros. Pienso que el bloqueo hay que terminarlo, hay mucha gente que espera cosas de nosotros. Este país, yo creo que no se puede comportar con la normalidad, y pongo entre comillas esa normalidad, que esperan de él, porque no es un país normal. No es un país normal por lo que ha pretendido ser, en primer lugar y, tampoco es un país normal por el tratamiento que se le ha dado al ver lo que ha pretendido. O sea, muchas anormalidades nos rodean, propias y externas. Pero lo cierto es que ha habido mucho temor ante esas anormalidades, siempre entre comillas, que nosotros aspirábamos que se realizaran. Y si algún día realmente logran aplastar la idea de la Revolución, yo creo que siempre va a quedar lo terrible, sobre todo para ellos, es que va a quedar el bichito: “si nos hubieran levantado el bloqueo, ¿cómo hubiera sido la cosa?
Ese es el problema, yo creo que la deficiencia, que esos herrajes, el que esas alas se hayan transformado en herrajes, se debe a ellos y a nosotros. No podemos echarles toda la culpa a ellos, porque es mentira, nosotros sabemos que tenemos culpa también, y creo que vamos a ser mejor y vamos a ser más grandes si lo reconocemos y si las enfrentamos, sin miedo. Eso es lo que yo pienso.

La vida como único extremismo

¿El próximo disco con ángeles?  Se me acaba de ocurrir Cita en el infierno (se ríe).  Los ángeles vivos son los que animaron este disco. Si todos estuvieran muertos, yo creo que no hiciera ya ni canciones

Quiero que conste de una vez aquí

Apoyo completamente la actuación de esos muchachos (Calle13), y también lo que dijeron. Empecé a apoyarlos desde antes, desde que se planteó el Concierto Paz sin Fronteras, que no fue fácil compaginar unas ideas y otras, y ahí estuvimos todo el tiempo apoyando la idea de que se realizara. Y me parece maravilloso que jóvenes de Puerto Rico, del hermano Puerto Rico estén tan claros, sean tan solidarios, continúen esa tradición de solidaridad que siempre ha caracterizado la relación de nuestros pueblos y que digan cosas tremendas como las que dicen en sus canciones.
A mí me llamó la atención desde el momento en que supe que le habían hecho una canción a Filiberto Ojeda, hace mucho tiempo conozco la canción y me parece admirable.

Es hora de volver a hacer el viaje

Parte de esos jóvenes (los que participaron en el disco Segunda Cita) no están aquí hoy porque están dando a conocer su trabajo en el mundo. O sea que sí, que esos jóvenes constantemente están entrando y saliendo y participando del concierto juntos y revueltos, porque ellos trabajan juntos a veces, pero también trabajan con distintas agrupaciones.
Y respecto a trabajar con ellos, hacía años que Robertico (Carcassés) y yo habíamos hablado de la posibilidad, años, pero bueno lo voy a decir, más de 10, que habíamos hablado de la posibilidad de hacer algo en colaboración; pero a veces esas cosas se van tirando, uno no puede y el otro sí, y entonces a veces no hay coincidencia, por eso mismo de que uno está corriendo por un lado y el otro por el otro.
Siempre me ha gustado rodearme de músicos diferentes, que hacen diferentes cosas. Creo que mi discografía habla por sí sola. Cuando uno trabaja con otro músico aprende muchas cosas, y siempre cada músico tiene algo que enseñarte, y algo que aportar. Una manera de hacerla, una manera de entenderla, una manera de interpretarla, una manera de acentuarla, todo esto es muy enriquecedor. Si esas canciones yo las hubiera hecho, digamos, más o menos con los mismos arreglos, pero con otros músicos resultaría completamente distintas. Entonces es maravilloso que hayamos conseguido esto.

Y una pequeña luz para soñar

Este disco tiene como un común denominador que es un trío de jazz, o sea, bajo, piano y batería y a veces guitarra que yo puse también, eso es básicamente. Por momentos hay más percusión, por momentos hay metales, por momentos hay hasta cuerdas, pero siempre lo fundamental, el peso del disco, es ese sonido acústico del trío, o cuarteto. Es una experiencia. Yo he trabajado con jazzistas siempre, empezando por los del Grupo de Experimentación Sonora, todos eran jazzistas. Después Afrocuba, todos eran jazzistas, Irakere, Chucho, etc, siempre he trabajado con jazzistas, pero partir del trío así nunca lo había hecho, no sé por qué. Me gusta el trío porque siempre le vi un poco como un trío de jazz captando estándares, que son tan lindos esos estándares. O lo que le llaman estándares, que son esos temas, esas canciones, esas baladas de jazz, que se eternizan y que todo el mundo hace versiones de ellas…
(Transcripción de la Conferencia de Prensa ofrecida por Silvio Rodríguez en la Sala Che Guevara de la Casa de las Américas, el 26 de marzo de 2010. Fragmentos)
CUBADEBATE

martes, 5 de mayo de 2009

EL CAMBIO DE SEGUIR IGUAL QUE SIEMPRE

martes, 5 de mayo de 2009
El jueves 30 de abril el amigo Obama, el nuevo presidente, el de la nueva política, el del cambio, nuevamente como siempre incluyo a Cuba en "su" lista de países terroristas. El amigo Fidel mas que no podía callar ante tal decisión.

"El jueves 30 de abril fue infortunado para Estados Unidos. Se le ocurrió ese día incluir a Cuba una vez más en la lista de países terroristas. Comprometidos como están con sus propios crímenes y mentiras, tal vez el propio Obama no podía deshacerse de ese enredo. Un hombre cuyo talento nadie niega, tiene que sentirse avergonzado de ese culto a las mentiras del imperio. Cincuenta años de terrorismo contra nuestra Patria salen a la luz en un instante". Publicado en Diario Granma, Reflexiones del compañero Fidel.
Desde mi tierna edad nuca escuche a un Fidel tan abierto y esperanzado con un presidente Norteamericano, pero día a día me pregunto si el Sr.Obama se merece ese privilegio.

Que paso con sus declaraciones de una nueva política hacia Cuba y Latinoamerica? sera que paso la farsa de la 5 cumbre de las Americas? Sera que vemos un cambio para poder seguir igual?

Hablan de cambiar su política a Cuba pero no dejan entrar a un artista como Silvio Rodriguez, a ver si con su música siembra que la gente piense, seria un acto terriblemente terrorista para Norteamericana:

ESTADOS UNIDOS LE NEGÓ LA VISA A SILVIO RODRIGUEZ
El trovador quedó bloqueado


Silvio Rodríguez había sido invitado al cumpleaños del legendario músico norteamericano Pete Seeger, que cumple 90 y los festeja en Nueva York, con un homenaje en su honor, del que iba a participar el trovador cubano. No pudo ser. El Departamento de Estado de Estados Unidos no le otorgó la visa de entrada al país. “Creo que la actitud del Departamento de Estado es muy contradictoria con el deseo expresado por el presidente Obama de un acercamiento con Cuba. Como trabajador de la cultura cubana me sigo sintiendo tan bloqueado y discriminado como por otros gobiernos”, escribió el trovador en una carta dirigida a su hermana y representante, que se hizo pública.
El texto empieza con un relato del autor de “Te doy una canción”: “Es viernes 1º de mayo, son las 8 y 40 de la noche en París, y me acabo de conectar al sitio web donde la Embajada de Estados Unidos en Francia publica noticias sobre las visas solicitadas. La mía figura en estado de trámites, como ha figurado desde que la solicité”, cuenta. “Como hoy era el día en que debía volar a Nueva York y la visa no ha aparecido, mañana parto hacia La Habana.” El texto apareció publicado en el sitio web cubadebate, se reprodujo en el diario cubano Granma y se difundió ayer a través de la agencia Prensa Latina.
Sin su visa autorizada, Silvio Rodríguez no participará del tributo a Seeger, el laureado músico de folk que dio un espaldarazo mundial al tema “Guantanamera”, de Joseíto Fernández, con versos de José Martí. El instrumentista estadounidense es un duro crítico del bloqueo de los Estados Unidos a Cuba y ha visitado la isla en cinco ocasiones. El compositor que protagonizó la nueva trova cubana lamentó públicamente el no poder acompañar a Seeger, y concluyó: “Ojalá esto cambie de verdad algún día”.


Publicado en Pagina/12 el 05 de mayo del 2009

Creo que se están acabando las mentiras, creo que nada cambio.
Related Posts with Thumbnails
 
◄Al cielo un barrilete. Design by Pocket ►