La hilera de arboles cubre el horizonte de un atardecer anaranjado. En tanta roca gris, fría y opaca, en tanta oscuridad caminamos. El cielo, aun entra en pequeños hilos de luz. por las vías comienzo mi camino, espero con los días encontrar una senda de futuro.
Antonio Di Benedetto: Caballo en el salitral
Hace 1 mes



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